Cuando nos hablan de "internacionalizar" nuestros productos, se nos aprieta un poco el estómago.
Claro, sabemos que lo han logrado las grandes tiendas, y los productores de salmones, o de kiwis, o de uvas... o de vinos.
Pero, ¿nosotras? ¿Mujeres microempresarias? ¿Cómo se hace eso?
De a poco. Primero, tenemos la fortuna de contar con tutores que nos pueden ayudar. Y en esto, Ricardo Román se lleva los aplausos, sin duda alguna. Segundo, ya tenemos nombres de personas que están en otros países: nuestras compañeras de curso, que algo sabrán de sus propias naciones, así como nosotras algo entendemos de la nuestra.
Y, tercero, nos han indicado nuestros tutores cómo podemos usar INTERNET, la gran herramienta de este siglo. Ya sabemos (más o menos, pero mejor que antes) cómo crear una página, de este mismo tipo; y cómo comunicar nuestras ofertas (hemos realizado varios ejercicios en ese sentido).
Por lo tanto, estamos mucho mejor que cuando partimos. Quizás hay alguien en Perú, que conoce a alguien, que conoce a otro alguien, que puede interesarse en nuestros productos. Y si logramos vender aunque sea "UN" elemento, o un servicio, en Perú, o en Argentina... ¿no estamos empezando a internacionalizarnos?
Escribo esto porque estoy igual que ustedes, con ansiedad y con un poco de susto. Pero también, tengo mucha confianza, en Dios, en mí misma, y en quienes se han "confabulado" para ayudarnos, y para lograr que cada una de nosotras se convierta en una exitosa empresaria, a nivel global.
¡Buena suerte a todas!
Albina Sabater
Directora de Trilux Asesorías de Prensa


Comentarios recientes
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años